El Papa inaugura nuevo camino a los altares

El Papa Francisco ha inaugurado un nuevo camino a los altares, diferente del martirio y la heroicidad de las virtudes, Su Santidad decidió incluir el ofrecimiento de la vida.

Por medio de la Carta Apostólica en forma de Motu Proprio <<Maiorem hac dilectionem>>, Su Santidad señala que “son dignos de consideración y honor especial, los cristianos que, siguiendo más de cerca los pasos y las enseñanzas del Señor Jesús, han ofrecido voluntaria y libremente su vida por los demás y perseverando hasta la muerte en este propósito.”

Los documentos pontificios deben, en general su nombre, a las primeras palabras del texto, en este caso a las palabras de Jesús, “Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos”. El Papa ha indicado que “el ofrecimiento de la vida, sugerido y sostenido por la caridad”, expresa una completa, verdadera y ejemplar imitación de Cristo, lo que es merecedor de aquella admiración de los fieles que le es reservada a los mártires y a quienes ejercitan las virtudes en grado heroico.

El Papa deja muy claro, que el ofrecimiento de la vida es un camino distinto del martirio y heroicidad de virtudes; y establece diversos criterios para su configuración: el ofrecimiento libre y voluntario de la vida y heroica aceptación propter caritatem, de una muerte segura y a corto plazo; relación entre el ofrecimiento de vida y la muerte prematura; el ejercicio, por lo menos en grado ordinario de las virtudes cristianas, antes del ofrecimiento de la vida y, después hasta muerte; existencia de la fama de santidad y de los signos, al menos después de la muerte; necesidad del milagro para la beatificación, sucedido después de la muerte del Siervo de Dios y por su intercesión, se indica en el artículo 2.

Por medio de esta Carta Apostólica, también se ordena que se adicione el ofrecimiento de la vida, en documentos relacionados con esta materia. El Papa señaló además que lo anterior contó con la opinión favorable de la Congregación para las Causas de los Santos.

Estas disposiciones entraron en vigor el 11 de julio, siendo publicada dicha Carta Apostólica en L´Osservatore Romano.

 

redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.