El recuerdo de un Papa guadalupano

Lo primero que hay que decir es que el Papa Francisco es un profundo enamorado de la Virgen de Guadalupe. 

En fecha reciente se imprimió un libro sobre la visita pastoral del Papa Francisco a nuestro país (1), haciendo énfasis en su amor y cariño por la Virgen de Guadalupe.

En esta publicación se presenta a los lectores una selección de los textos más significativos pronunciados por el Romano Pontífice a todos los mexicanos en este trascendental viaje. 

De igual forma, el autor analiza y se cuestiona algunos temas medulares, por ejemplo: ¿Cuáles son los conceptos claves para comprender el liderazgo espiritual que el Santo Padre ejerce –no sólo entre católicos- sino también entre personas de otras religiones, incluso entre los no creyentes del mundo entero? ¿Cuál es el trasfondo de sus mensajes sobre la misión Evangelizadora de la Virgen de Guadalupe en el Continente Americano? ¿Por qué dejó una invaluable herencia espiritual en el corazón de los mexicanos?

Lo primero que hay que decir es que es un Papa profundamente enamorado de la Virgen de Guadalupe. Textualmente dice: “¿Quieren que les confíe otro de mis deseos más grandes? –comentaba días antes de su arribo a la Ciudad de México- Poder visitar la casa de la Virgen María. Como un hijo más, me acercaré a la Madre y pondré a sus pies todo lo que llevo en el corazón. Es lindo poder visitar la casa materna, y sentir la ternura de su presencia bondadosa. Allí la miraré a los ojos y le suplicaré que no deje de mirarnos con misericordia, pues ella es nuestra madre del Cielo. A ella le confío desde ahora mi viaje y a todos ustedes, mis queridos hermanos mexicanos”.

Señalaba el Romano Pontífice que venía como misionero de misericordia y de paz y añadía que deseaba rendir homenaje a su madre, la Virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella.

En otro momento, también comentaba: “Ante todo la ‘Virgen Morenita’ nos enseña que la única fuerza capaz de conquistar el corazón de los hombres es la ternura de Dios. Aquello que encanta y atrae, aquello que doblega y vence, aquello que abre y desencadena no es la fuerza de los instrumentos o la dureza de la ley, sino la debilidad omnipotente del amor divino, que es la fuerza irresistible de su dulzura y la promesa irreversible de su misericordia”.

Sin duda, este ameno libro ayudará a recordar a los lectores diversos aspectos de su inolvidable viaje y a valorar mejor toda la riqueza espiritual que el Papa Francisco legó al pueblo de México.

(1) Espinoza Aguilera, Raúl, “El Recuerdo de un Papa Guadalupano”, Editorial Minos III Milenio, México, 2017.